sábado, 4 de octubre de 2008

ELECCIONES EN GUERRERO

Éste 5 de Octubre en el estado de Guerrero se abren las casillas de votación en más de 80 municipios, donde se espera que más de 268,000 ciudadanos electorales participen para definir el rumbo que hemos de seguir. Se espera que gran parte de la sociedad joven deposite su voto libre, secreto y directo a favor de quien ha de ser nuestro representante en un nuevo periodo.
Adentrándonos más respecto a la participación de la juventud en la Política, como portadora de la voz joven de mi región trataré de dar una opinión, muy subjetiva por cierto, de lo que desde mi cómoda posición de estudiante universitaria puedo darme cuenta, por supuesto en base a la realidad actual. Y la realidad es que es un hecho lamentable darse cuenta que la mayoría de los jóvenes en calidad de ciudadanos aún no tienen una idea concreta del significado de conceptos como: DEMOCRACIA, LIBERTAD, LIDER, SOBERANIA, POLITICA, CIUDADANIA O PROGRESO.
Más del 50% de los jóvenes mayores de 18 años deciden abstenerse de votar, y gran parte de los jóvenes que votan no están del todo informados acerca de las propuestas de los partidos políticos o de la capacidad que tienen los candidatos a la alcaldía. Esto es una realidad, estamos cayendo en la indiferencia ante las cosas, lo que nos va conduciendo al lamentable estado de MEDIOCRIDAD, es decir, conformarnos con no estar ni tan bien ni tan mal, a conformarnos con los forzados apretones de manos en las campañas seguidos de las promesas, las generosas donaciones públicas y despensas alimenticias que le calman el hambre a la gente por un rato, o seguiremos viendo la pavimentación de calles mientras el drenaje de la ciudad es deficiente y en 10 años se decida hacer algo al respecto cuando en temporada de lluvias gran parte de las casas se estén inundando (ya está sucediendo) y mientras tanto se remodelan glorietas que quedan inconclusas y el tránsito vehicular se vuelve un caos.
¿Qué piden los jóvenes? A menudo se escuchan comentarios como “es lo mismo de siempre, prometen y no cumplen” o “es culpa del gobierno”. Detengámonos un momento a reflexionar, hipotéticamente el mejor gobierno sería aquel que cumpliera las promesas electorales, que respetara a la población y llevara a la ciudadanía al progreso. La eterna utopía tal vez radique en la cultura perversa de la sociedad, no queremos más la lucha interminable entre los partidos políticos por mantener un puesto, las dádivas y privilegios, haciendo a un lado las promesas hechas a la ciudadanía en los tiempos de campaña. Se requiere abandonar la actitud pasiva, una persona por más que tenga la intención de dar una solución a los problemas no es suficiente, se requiere una permanente relación entre la ciudadanía y los gobernantes, sustentada en los valores de la TRANSPARENCIA Y RENDICIÓN DE CUENTAS, conocemos la propuestas pero no conocemos cómo se realizarán, que no se hable solo del hecho en sí mismo, sino de los mecanismos de toma de decisión que llevaron a su realización y del impacto de las inversiones realizadas con los recursos públicos. Se requiere cambiar la visión del gobierno por encima de los ciudadanos, se requiere que la Política sea un asunto de verdadero interés público. Todos aspiramos al bien común, en los distintos roles sociales que desempeñamos se debe participar para alcanzarlo. ¿Qué es lo que falla?
Tal vez lo que hace falta es proyectar una política de acciones dejando de lado la visión del bien efímero por la del bien no a largo sino a muy largo plazo, para resultados radicales y perdurables se requieren cambios graduales.