martes, 27 de mayo de 2008

JOVENES QUE NO PIENSAN: UN MAL COMUN DE LA ERA MODERNA

La impresión prácticamente unánime de quienes convivimos a diario con jóvenes es que, en su mayor parte, han renunciado a pensar por su cuenta y riesgo. Pareciera que la mayor parte de los jóvenes no desea tener pensamientos propios, porque están persuadidos de que eso genera problemas. ¿Por qué problemas? La respuesta tal vez se encuentre a nivel social, quien piensa corre el riesgo de exponerse ante una sociedad con estereotipos muy marcados; y por consiguiente de marcar una barrera que lo distancie de los demás, y al fin de cuentas, “¿quien quiere pensar?, si requiere de tanto esfuerzo, causa angustia y separa de los demás, más vale vivir al día, divertirse lo que uno pueda y ya está”. En consonancia con esta actitud, el estilo de vida juvenil es notoriamente superficial y efímero; es enemigo de todo compromiso. Los jóvenes no quieren pensar porque el pensamiento —por ejemplo, sobre las graves injusticias que atraviesan nuestra cultura— exige siempre una respuesta personal, un compromiso que sólo en contadas ocasiones están dispuestos a asumir. No se podría esperar que de jóvenes extremadamente superfluos que prestan más interés a vanidades y modas ególatras que a la superación intelectual, se obtengan en un futuro padres que den un buen ejemplo a sus hijos o ciudadanos que contribuyan al progreso de su nación. No piensan que su papel trascienda mucho más allá de lograr unos grados académicos para perpetuar quizás el estatus social de sus progenitores. No les interesa la política, (a pesar de que tienen o están cerca de cumplir con la mayoría de edad), ni leen los periódicos salvo las crónicas deportivas, la sección de horóscopos, los anuncios de espectáculos y alguna que otra nota sobre chismes. Y si hablamos de las nuevas tecnologías, los medios masivos de comunicación (radio, cine, TV, Internet) no solo influyen en la juventud, sino que influyen en la sociedad entera, esto es una realidad, pero ¿Por qué? Podríamos decir que fuimos condicionados, las ultimas generaciones hemos sido criados, literalmente, por el televisor. ¿Qué ha ocasionado? ¿De que podemos culpar a los medios? de nada, por que ellos solo han sido el reflejo de en lo que hemos querido convertirnos como sociedad. Los medios masivos de comunicación tienen como principal motivación el lucrar. No hacen un trabajo social, no son vehículos desinteresados para nuestro crecimiento personal… no, solo quieren lucrar, y la manera mas fácil de conseguirlo es captando nuestra atención, vendiendo un espacio que mide su valor en rating, entre mas nos tiene cautivos mas ganancias produce. ¿Y como nos va a mantener cautivos? Simplemente programando lo que queremos ver, no lo que debemos ver, ni lo que nos beneficia ver, simplemente dándonos lo que nos gusta, y el hecho de que nos guste la programación sin contenido, banal y estúpida, es otro problema. Pero me estoy poniendo pesimista, y esa no es la intención. Lo rescatable es que son un vehículo generoso, dependiendo de la cultura que posea el receptor. En la actualidad los jóvenes tenemos en nuestras manos el poder de la información, poseemos herramientas que no solo facilitan la vida sino que nos da una gran ventaja sobre las generaciones pasadas. Hoy esta en la red, disponible desde nuestros hogares. En fin, todo el conocimiento de la humanidad, todos los lugares, todos los personajes que hicieron historia, toda la música… todo, todo esta flotando virtualmente alrededor de nuestras cabezas, esperando a que abramos nuestra mente a las posibilidades. Esto bastaría para formar seres humanos mas informados, críticos e inteligentes. ¿Cómo alguien que tiene la sabiduría universal al alcance de su vista puede decidir no verla? lamentablemente es lo que ocurre.¿Cuál es el problema? el problema es cultural, se han desarrollado los medios para obtener información pero no se esta enseñando a los niños, no se ha enseñado a los jóvenes, a utilizarla, a jerarquizarla, a sacarle algún provecho. Los avances tecnológicos se banalizan y carecen de trascendencia si se utilizan solo para “chatear”, buscar pornografía en la red o biografías de asesinos seriales, Por otra parte, el contacto de los adolescentes con el sexo, al menos en este país, siempre se ha dado a través de los medios de comunicación. Sigue existiendo una doble moral en nuestro país que impide a los padres de familia hablar de sexo con sus hijos abiertamente, ante la falta de comunicación que impera en la familia mexicana, los jóvenes descargan sus impulsos en la televisión, el cine, y recientemente, en el Internet.Internet se ha convertido en el medio mas fácil para adquirir pornografía, gratuita, fácil de esconder (ya que los padres de familia se alejan de la computadora como si esta los fuera a morder), y, sobretodo, variada. Millones de imágenes y videos circulan diariamente a través de la red, todas al alcance de un clic, todas sin censura.En este aspecto la falta de supervisión de los padres ha originado un fenómeno lamentable, la prostitución infantil, el rapto. Diariamente presentan en las noticias, amarillentas notas de niñas desaparecidas que fueron contactadas vía Messenger. El rapto, fenómeno que ha ocurrido desde siempre, solo que ahora la expectativa se centra en la forma en que fueron contactadas.A este tipo de incidentes ayuda la velocidad con que se vive la adolescencia hoy en día, el acercamiento cada vez mas temprano con el sexo, la falta de autocensura de los propios jóvenes, todo es aquí y ahora, al día de mañana siempre se ve muy lejos todavía… esto no lo podrán comprender los padres, a este respecto no hay nada que hacer mas que establecer una comunicación mucho mas abierta y comprensiva con los hijos.¿El cine y la televisión promueven el uso de drogas? ¿Recuerdan alguna película en la que el uso de drogas lleve al éxito al protagonista?... son pocas, realmente, pero la sociedad sigue una tendencia a criticar las cosas sin siquiera verlas. En la adolescencia el uso de drogas es romántico, parte de una postura rebelde ante la sociedad y ante la familia, por eso su glorificación. En la actualidad, se abren las puertas a la narcocultura, a la fantasía de la obtención fácil de dinero, viajar en una Suburban blindada color negro con vidrios polarizados, la figura de la Santa muerte colgada en el pecho por protección y el arma a la cintura, todos los jóvenes quieren compartir ese sueño… ¿el riesgo? A quien le importa la muerte, si el dinero y las mujeres de cuerpos imponentes como camionetas no faltan hoy, ni mañana ¿Quién piensa en pasado mañana?Podemos decir sin reparos, que los jóvenes se visten, comen, hablan y piensan como lo dictan los personajes televisivos en telenovelas, series, películas, etc. Inclusive el concepto de “originalidad” se ha perdido debido a que este es mostrado en la televisión y el cine como un estereotipo, todo se ha clasificado: punketos, darketos, rokeros, metaleros. Los medios de comunicación son solo el reflejo, los seres humanos tenemos a tendencia natural de imitar a otros. Solo la plena conciencia de quien somos y a donde queremos llegar nos librara de la presión externa de la sociedad, solo una mentalidad abierta y critica ante la era de perdición en que vivimos nos liberara del yugo que en ocasiones nos impide trascender como jóvenes pensantes que puedan aprovechar todas las ventajas de la modernidad sin ser presa de ella.

sábado, 17 de mayo de 2008

LA LITERATURA: PALANCA DEL UNIVERSO

Una vida que transcurre sin aprovechar ese conjunto de conocimientos que encierran la historia, la novela, la elocuencia, la retórica o la poesía, nunca podrá ser, aún en medio de la hegemonía del materialismo de nuestro tiempo, una vida verdadera y completa.
El cuerpo y el espíritu han necesitado, desde siempre, del alimento para alcanzar el desarrollo equilibrado, que sólo se logra en plenitud cuando el hombre ha podído conjuntar en su casa el trigo y el libro.Como una canastilla llena de semillas y un anaquel lleno de páginas, que sirven para establecer la armonía de la existencia.
De los libros parten muchos caminos. Aquellos que siguieron alguno llegaron muy lejos y se acercaron a ese horizonte de esperanza que es la sabiduría, desafiando a su propio destino para no perecer en el olvido, la obscuridad o el anonimato. Son ellos los que, como vencedores de las desigualdades sociales engendradas con frecuencia por la pobreza, la ignorancia o el abandono, han podido erigirse en ejemplo, modelo y dechado de los demás hombres.
El libro y la escuela son los instrumentos que explican las vidas que parecen providenciales de BENITO JUAREZ, IGNACIO MANUEL ALTAMIRANO Y EL MISMO CARLOS ROMÁN CELIS, por mencionar algunas figuras en nuestra propia nación, quienes supieron trazar por medio de la dedicación al estudio, sus propios caminos de cultura que los condujeron a la grandeza.
Quizá por ello el libro tiene, cuando está abierto, la figura de dos alas en actitud de volar y son sus páginas la historia que asciende sin detenerse a envejecer. La literatura, o más bien el libro, como vehículo de permanente conocimiento, no ha sido substituido por la radio, la televisión o la cinematografía, sino que de él se nutren para el mejor desarrollo de sus programas y realizaciones que inciden de manera notable sobre las preferencias, criterios y educación de públicos cada vez más numerosos. De ahí se deriva la tremenda responsabilidad que pesa sobre los medios y sistemas de difusión contemporáneos, que pueden ser fascinantes por el manejo de las palabras, o bien peligrosos porque saben aprovechar sus secretos no sólo para el logro de penetraciones ideológicas y derrumbes de economías, sino para hacer estallar las guerras y aún para imponer la paz.
Un filósofo explica que después de que las palabras se han pronunciado en la boca de los inspirados, "los sucesos se ponen a seguirlas y las voluntades a obedecer, en ocasiones quedan sueltas por años y por siglos, dispersas en el ambiente", y las consecuencias obscuras las persiguen con vaguedad y las obedecen sin darse cuenta de su influjo.
Todos vivimos y nos movemos dentro del poder irresistible de las palabras, que se dan en medio de la confusión o la claridad; en el primer caso, para propagar el mal, y en el segundo para defender el bien.
La pluma, apoyada en la inteligencia, no es otra cosa, que la palanca que pedía Arquimedes para mover el universo y que, de su minúsculo punto de apoyo han de brotar siempre "el rayo que fulmina, la piedad que rejuvenece y la claridad que ilustra nuestras mentes".

jueves, 15 de mayo de 2008

SE BUSCA UN ALMA

Se busca el alma más bella jamás creada.
Se busca un alma que, al ver la desgracia de la humanidad, llore, aunque sea por dentro, pero que encuentre la fortaleza para estirarle una mano.
Se busca un alma, que al verse sumergida en las penumbras, pueda sonreír y caminar hacia adelante.
Un alma sabia, no de aquellas que presumen su cultura para tener cierta calidad en su vida diaria, si no de aquellas que solo hacen gala de presunción cuando es necesario y sobre todo, con la práctica más que con las palabras.
Se busca un alma valiente, que no le de miedo desplegar sus alas y volar, que no le tema a lo desconocido.
Un alma con cicatrices por todas las veces que se ha caído, pero que aun corra, brinque, salte, camine, sude...
Un alma optimista que encuentre en una semilla la fe y fortaleza para enfrentarse a cada obstáculo que la vida le imponga.
Se busca un alma tan escasa hoy en día, que si no es por esa semilla, consideraría su existencia una leyenda para aquellos buscadores de tesoros.
Y tú ¿Crees que la encuentre?